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Testamento

La política es para el momento. Una ecuación, para la eternidad

Einstein

Quizás alguien piense que tengo muy poca fe en la humanidad y tal vez tengan razón, un poco. Sin embargo yo pienso que denunciar nuestra eminente pendejez es fundamental para ir mejorando paso por paso.

No tengo mucha idea sobre qué hablar, es lo cierto, así que iré escribiendo y a ver qué termina siendo. Ya un programa de televisión que me acompaña a diario y me hace las mañanas me da una pauta certera de qué debe aparecer hoy mientras tecleo.

El programa en cuestión es MythBusters, Cazadores de Mitos, y debo confesarme devoto. Allí, hace unos instantes, un experimento que involucraba una barrera de cinta industrial y un auto a control remoto alineado con una polea y un cable salió terriblemente mal. A lo que Grant Imahara decía: en este programa el fracaso siempre es una opción.

Bien, pues tiene mucha razón y no sólo en el programa.

Ya alguna vez comenté que creo que hacer las cosas mal, pese a hacerlo como si por ello nos pagaran, más que un problema es una oportunidad.

Así ha sido durante mucho tiempo pero hoy me detendré en otro de mis fetiches: la física.

Albert Einstein publicó a principios del siglo XX una teoría y su actualización, diez años después, que por decir lo menos vino a cambiar nuestra percepción de la realidad, así de cabrón fue.

Entre todo eso yace la, quizás, más famosa ecuación de la historia: E= mc2

¿Qué significa?

Para empezar es la razón por la cual las estrellas brillan. Es la razón por la cual estamos aquí, de hecho, es la razón por la cual todo está aquí. Lo que significa es que la energía (E) es equivalente a la masa (m) por la velocidad de la luz al cuadrado ( c2), el resultado: un chingo.

Es por ello que el sol puede generar por segundo mucha más energía que la que la humanidad ha consumido, convierte átomos de hidrógeno en helio por medio de la fusión, liberando toda la energía que vemos como luz, sentimos como calor y también de la que intentamos resguardarnos, la radiación UV.

En última instancia esa ecuación explica cómo el Big Bang se convirtió de pura energía a clusters de materia que eventualmente formaron estrellas y galaxias, además, también nos dice cómo es que en los núcleos estelares se forman los elementos pesados como oxígeno, carbono, nitrógeno, etcétera, los elementos que nos forman, en otra palabras, que somos hijos de las estrellas.

Pero, por el lado oscuro de la historia, esa ecuación dio la pauta para la construcción de la bomba atómica, no hará falta recordar las dos ciudades devastadas en Japón al final de la segunda gran guerra.

Esa ecuación de tres letritas encierra en sí misma un conocimiento tan vasto, que por la estupidez inmensa que hemos demostrado, parecería que no merecemos.

No creo que haya mejor ejemplo para aquello de que con el poder viene la responsabilidad.

La misma ecuación que mató a cientos de miles podría salvar más vidas en el futuro, ya que si logramos entenderla a fondo, podríamos utilizarla para dominar la fusión, lo que daría energía renovable prácticamente infinita a nuestra civilización.

El problema, en aquél entonces como hoy, es algo tan humano como corruptible: la política.

El grado de especialización que ha alcanzado la humanidad es tal, dice Michio Kaku, que estamos por dar el gran paso de una civilización de tipo 0, a una de tipo 1, para el final de este incipiente siglo.

¿Qué es una civilización tipo 1?

Es una civilización caracterizada por utilizar energías limpias y renovables y tener presencia a todo lo largo del planeta madre.  Lo segundo ya lo cumplimos, pero seguimos quemando carbón y petróleo, en otras palabras: animales y plantas muertos, dicho de esa manera suena aún menos sofisticado, pero es la verdad y es lo que ha de cambiar, y de hecho lo está haciendo.

Otro punto central de una civilización avanzada es la obsolescencia de la violencia y la agresividad. Algunos futuristas auguran que, si nos sigue pareciendo que estamos solos en el universo, podría ser una clara señal de que casi ninguna raza logró sobrevivirse a sí misma. Perecieron matándose entre ellos.

¿Parecido?

Para construir una civilización planetaria, necesitamos dejarnos de pendejadas y vivir en paz.

No sé cuánto voy a vivir, pero me encantaría verlo. También quisiera vivir para presenciar un viaje en el tiempo, un contacto extraterrestre, vida en otros planetas, que alguna de las teorías de la unificación se compruebe o ya de perdida, que el hombre llegue a Marte.

Seguro moriré mucho antes, pero ojalá se logre.

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El viaje de un Héroe

Ahora es tiempo de reunir dos temas que ya he tratado por separado: Bob Esponja, esta vez la película; y el excelente libro de Joseph Campbell: El Héroe de las Mil Caras.

No hará más que un par de días cuando estaba escribiendo otro artículo que pronto publicaré donde para variar también mencioné la obra de Campbell porque vaya, es una chingonería y hay cosas que se deben hacer, cuando me pasó por la cabeza que la película de Bob Esponja cumplía absurdamente con todas las características de una verdadera historia mítica y como tantas otras veces y tantos otros artículos dije: ¿por qué no?

Así que comencemos:

La estructura de la jornada del héroe se divide en etapas definidas por la actitud del héroe frente al reto que se le presenta, o marcados por la presencia de ayudantes o adversarios, así como por actividades que son necesarias de realizar para continuar con la aventura. Desde la normalidad de la situación antes de que todo comience hasta su regreso luego del viaje al lugar de origen, el héroe está en constante transformación psíquica y espiritual.

Contrastante será ahora escuchar la breve sinopsis de la película:

Bob Esponja espera ser nombrado gerente del nuevo restaurante El Crustáceo Cascarudo 2, pero no le dan el puesto porque lo consideran inmaduro, esto lo deprime bastante. Mientras tanto, Plankton pone en marcha su plan más malvado para robar la fórmula secreta de la Cangreburguer, tan malvado es el plan que Don Cangrejo casi resulta ejecutado por el Rey Neptuno, pero Bob Esponja decide emprender un viaje para recuperar la Corona del rey de los mares y salvar la vida de su jefe.

Yo sé que es una caricatura pero a mi me encanta y la recomiendo bastante, es una gran muestra de que un aparente absurdo te puede hacer reflexionar y mucho.

A continuación las doce etapas del viaje del héroe según Jospeh Campbell, mencionaré breve y someramente la situación planteada por la película de Bob Esponja para no arruinar la historia si alguien que no la ha visto piensa hacerlo.

El Mundo Ordinario

En el las cosas resultan sumamente cotidianas, las fuerzas que orillarán al héroe a emprender su viaje aún no se han manifestado; Aquí vemos a Bob Esponja preparándose para un día de trabajo en el cual espera ser nombrado gerente, pero quienes han visto la serie sabrán que Bob no cuenta con las aptitudes necesarias para esto. Así es como nombran a Calamardo como el nuevo gerente y Bob se hunde en la depresión por ser menospreciado por ser “sólo un chico”.

El llamado a la Aventura

Plankton, el gran rival de Don Cangrejo, desesperado por sus múltiples intentos frustrados de robar la fórmula de la Cangreburguer da con su última oportunidad, el plan Z, que involucra robar la corona del Rey Neptuno e incriminar a Don Cangrejo. Al suceder esto, sólo Bob se ofrece a recuperar el artilugio para salvar la vida de Cangrejo.

Rechazo a la Llamada

Aquí es donde las cosas comienzan a ponerse interesantes: el héroe tiene miedo. Tras una serie de inconvenientes, Bob y Patricio llegan al pie de un precipicio infestado de monstruos. Bob se desanima ante el reto y emprende el regreso, defraudado de sí mismo, repitiendo las palabras de Cangrejo, que “sólo es un chico” y que no pueden con una empresa para “hombres”.

Ayuda Sobrenatural

Es en este momento que Mindy, la hija del Rey Neptuno, aparece para “convertirlos en hombres” con su magia de sirena, una mentira incluso en la película. El punto es que les coloca bigotes falsos mientras mantienen los ojos cerrados y con esto recuperan la confianza.

Cruce del Primer Umbral

Con bigotes y la chingada, Bob y Patricio se arrojan al precipicio convencidos de que son invencibles. Al aterrizar a salvo en el fondo, los bigotes les dan los ánimos suficientes para atravesar los peligros del abismo. De hecho cantan una canción que de un momento a otro dice:

Un hombre soy

Bigote me creció

Un hombre soy

Otra ropa uso yo

Un hombre soy

Eso se puede ver

Un hombre soy y por eso todo puedo hacer

 

Bob Esponja 2

Las Pruebas

Luego del Umbral, Bob y Patricio se enfrentan a una serie de circunstancias peligrosas: Dennis, el matón contratado por Plankton casi los atrapa; el cíclope que custodia Ciudad Almeja (donde está la corona) los captura en una pecera para convertirlos en recuerdos de playa con ojos falsos. Un momento muy conmovedor que no mencionaré provoca una reacción que hace que el cíclope se vea en apuros, lo que le permite a Bob y a Patricio huir con la corona. La ayuda sigue apareciendo cuando el salvavidas David Hasselhoff les ofrece llevarlos hasta Fondo de Bikini.

Acercamiento

El éxito en las pruebas parece ir de maravilla, montados en la espalda de Hasselhoff sólo es cuestión de tiempo para regresar con la corona antes de la fecha límite.

Ordalía Suprema

El regreso de Dennis significa un duro momento para la continuidad del viaje, tras momentos de tensión máxima, Bob da un salto de fe para librarse del matón y lo logra.

Recompensa

Bob regresa con la corona a un mundo terriblemente distinto, Plankton ha tomado el poder de Fondo de Bikini, pero el Rey Neptuno cumple su palabra y liberará a Cangrejo de su hechizo.

El Camino de Vuelta

El regreso al Mundo Ordinario está representado por la burla de Plankton, ya que parece imposible que las cosas regresen a como estaban antes y sobre todo porque Bob, “sólo un chico”, no podría regresar nada a la normalidad.

Resurrección del Héroe

Sin duda mi parte favorita, Bob derrota a Plankton aún consciente de su inmadurez, pero sabiendo que desde allí puede hacer mucho. En uno de los números musicales más chingones que he visto en series animadas Bob canta lo siguiente:

Si lo que quieres es sentirte como yo

Así lo harás

Chico serás

Y muy feliz

Regreso con el Elixir

Fondo de Bikini, Cangrejo y el Rey Neptuno aceptan que se equivocaron con Bob al menospreciarlo por ser sólo un chico.

Bob Esponja 1

Así que ahí está: una película boba, dirán, pero que se estructura muy bien con las formas míticas ancestrales que tanto conocemos: ¿Gilgamesh? ¿Noé? Comparen y juzguen, ya me dirán que piensan después.


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El héroe, el mito y el espíritu: La leyenda de Aang

Discípulo de Carl Gustav Jung, Joseph Campbell estudió las religiones y los mitos fundacionales de muchos pueblos antiguos desde una postura psicoanalítica, deduciendo por este medio una suerte de estructura básica aparentemente inherente a los deseos y pulsiones naturales de la condición humana en un nivel discursivo y narrativo que explica los cuestionamientos más prístinos del cosmos: la creación del mundo y de los hombres, y el devenir histórico.

El postulado de Campbell habla sobre un supuesto monomito, un discurso que funge como cimiento de toda construcción mítica, legendaria o narrativa y que implica elementos de la psicología humana desde las primeras etapas del desarrollo hasta la madurez. Es decir, los mitos nos hablan de cómo somos y cómo nos formamos, son narraciones originales en el sentido de que nos hablan del origen. De tal forma, cada región, país o religión tiene su versión particular del origen del mundo, inspirada e influenciada por su entorno, por sus costumbres y tradiciones y por su historia, todo esto reflejado en los textos ya sean escritos o transmitidos oralmente de manera metafórica.

Una de tantas coincidencias entre los distintos mitos revisados por Campbell es la invariable aparición de El Héroe, personaje de características particulares que van desde una entereza ética inquebrantable hasta suertes mágicas que le otorgan poderes o fortuna. De una u otra manera, el héroe es el elegido y como tal, debe afrontar su destino: la salvación de su pueblo y la trascendencia. Suena fácil así, sólo escrito. Pero remito a la obra El Héroe de las Mil Caras, de J. Campbell, para ahondar en el tema y las vicisitudes que el desdichado, llámese como se llame (Buda, Jesús, Frodo o Luke Skywalker), debe pasar para completar su misión y destino.

En fin, todo el preludio como pretexto para hablar sobre una curiosa serie transmitida por Nickelodeon: Avatar, La Leyenda de Aang.
Antes de continuar aclaro que hablaré de la serie animada y no de la película, la cual ni he visto.

La Leyenda de Aang narra la historia de… sí, Aang, un niño de 112 años que escapó de su hogar por que lo separaron de su maestro y amigo, el monje Gyatso, para entrenarlo alrededor del mundo y convertirse en un Avatar pleno, cosa que Aang nunca quiso ser.

Contextualizo:

En el universo que propone esta serie el mundo está divido en cuatro naciones, cada una representada por un elemento de la naturaleza, a saber: Las Tribus del Agua (Norte y Sur, se ubican en los polos y en los pantanos), El Reino Tierra, La Nación del Fuego (la más industrializada ya que pueden crear metal por su poderes con el fuego y generar energía con carbón por la misma razón) y Los Nómadas del Aire (esparcidos por el mundo en cuatro templos, Norte, Sur, Este y Oeste).

Cada nación tiene su territorio y su población, la cual puede o no ser Maestro del elemento correspondiente a su nacionalidad. Ser Maestro implica poder controlar el elemento en cuestión: los maestros del agua mueven masas acuosas o las congelan, los maestros tierra hacen lo propio con rocas y porciones considerables de terreno, de igual manera los maestros aire y fuego, con sus respectivos elementos. Cada elemento va ligado con una visión particular del mundo, casi una filosofía o religión, como se guste, y esto se ve reflejado en las enseñanzas que reciben en sus entrenamientos, además de ser perceptible en las personalidades de cada nación.

Los Controles de los elementos son usados para realizar tareas, construir, fabricar tecnología o para la diversión. Sin embargo, en un aspecto no tan relajado, son usados para la defensa militar o para la meditación trascendental debido a su conexión íntima con la naturaleza.

El mundo debe estar equilibrado (las caricaturas sí enseñan pero tristemente no aprendemos), para lo cual existe la figura de El Avatar, un maestro capaz de controlar los cuatro elementos y que recibe la carga de armonizar a todas las naciones unas con otras, y al mundo entero con el Mundo de los Espíritus. El Avatar es elegido de manera vitalicia y rencarna en algún niño de la siguiente nación del ciclo de los elementos (Agua, Tierra, Fuego y Aire). Es elegido al constatar que entre miles de juguetes el niño toma los cuatro que pertenecieron a todas sus vidas pasadas (algo similar a la verdadera forma en que se eligen los Dalai Lamas, hasta donde sé) y que cada uno de estos juguetitos representa a un elemento y por tanto a una nación.

Ahora continúo con la historia: Aang es un maestro aire que desafortunadamente le toca vivir el comienzo de una guerra liderada por la Nación del Fuego para conquistar a todo el mundo. Debido a esta eventualidad, los monjes que lo cuidan y lo entrenan deben revelarle su condición de Avatar cuatro años antes de lo que dicta la tradición (a los 16 años). Debido a esto, Aang se siente sumamente angustiado y las cosas empeoran cuando sus superiores deciden mandarlo a entrenar en otro Templo del Aire. Es aquí cuando Aang escapa, cayendo en una tormenta al mar y congelándose en una burbuja en un estado espiritual latente llamado Estado Avatar, que lo preserva con vida ante la inminente amenaza de ahogarse. Así permanece Aang durante cien años, despertando cuando la guerra está por terminar, recibiendo la ayuda espiritual de su predecesor Avatar Roku, quien le dice que debe derrotar al Señor del Fuego para recuperar el equilibrio del mundo antes de que sea demasiado tarde.

No digo más, la serie es excelente y la recomiendo ampliamente.

Continuaré diciendo que La Leyenda de Aang es un buen ejemplo de la tesis de Campbell, los elementos de la creación mitológica son palpables. La razón del mundo, su origen, son dados a cuentagotas en tal o cual capítulo, otorgando al seguidor atento un mapa bastante elocuente de la cosmogonía del universo de la serie.

El bagaje cultural es exquisito para quien se dedica a escudriñar los contenidos y no sólo a ver la serie por encima y sin ningún cuidado. Una interesante mezcla de épicas, filosofías y posturas espirituales dan como resultado un muy completo y congruente marco referencial sobre el cual los personajes actúan de tal o cual forma y que permiten al espectador darse cuenta que la línea, por decir algo, entre el bien y el mal, no es para nada evidente y dicotómica en este contexto: los matices son fundamentales en Avatar, le otorgan volumen y sustancia a lo que el programa nos dice, es un manual para curar el alma, porque es lo que Aang habrá de hacer para convertirse en Avatar.

Para muestra de este último punto sólo hace falta mencionar un capítulo de la tercera temporada donde Aang emprende un viaje espiritual con su vida pasada, Avatar Roku, para conocer su pasado. Frases puntuales y certeras acompañan el argumento del episodio como:

“Para poner fin a esta guerra debes saber cómo empezó”
“El amor duele cuando se es joven”
“Hay amistades tan fuertes que trascienden la vida”

¿Programa para niños? ¿Una serie sin fundamento? ¿Devaneos, absurdos? Véanla y discutimos al respecto.

Nota: La Leyenda de Aang actualmente se retransmite en el bloque nocturno de Nickelodeon los fines de semana, esto como contexto para la nueva serie y spin off: Avatar, La Leyenda de Korra, ambientada 100 años delante del tiempo de Aang, y que cuenta la historia de Korra, la nueva Avatar, en un mundo de los años veinte y cuya trama gira en torno a una revolución social alimentada por el resentimiento entre clases sociales ¿interesante, no? La Leyenda de Korra se transmite los sábados y domingos a las 12.30 del día en el mismo canal.